Producción que nace junto con la inmigración principalmente de origen vasco que se asienta en la Pradera Pampeana, tiene en un principio el carácter de pequeña explotación familiar con bajo grado de tecnificación. Los cambios en la producción de alimentos en el mundo van induciendo un lento avance en las formas de producir y comercializar hasta que en las dos últimas décadas se produce el salto tecnológico. Con inversiones importantes se modernizó tanto la producción primaria como la industrial, con cambios tendientes a respetar tanto el ahorro de las diversas formas de energía como la preservación del medio ambiente.

Argentina es uno de los países con alto consumo aparente (230 litros de equivalente leche por habitante y por año ) y en este momento se autoabastece de alimentos elaborados a partir de la leche vacuna como leche fluida común, de larga vida, en polvo, saborizada, yogur, quesos, manteca, postres y dulce de leche con excelente calidad y calificación sanitaria. También se exportan productos tales como leche en polvo, suero deshidratado, quesos, manteca y dulce de leche. El progreso tecnológico es tal que se están iniciando exportaciones de genética y conocimientos de la producción primaria, así como maquinarias para los “tambos-fábrica”.